Yo no digo nada que luego todo se sabe.

Yo no sabía que existieran en el mundo tantas canciones dulces y suaves. Yo creía que Air eran los únicos que sabían cantar en voz baja y que podían hacerme llorar con su música.
Él tiene miles de canciones guardadas, y cada día, me pone una.

Quien no la ha sufrido: la ex suicida compulsiva. Con todos ustedes: Ana Elena Pena.

No me refiero a aquellos estupendos ex con los que mantienes sanas relaciones de amistad, que los hay, sino a aquellos ex con los que la relación está a mitad camino entre el noviazgo formal y el amante casual.

Veo a mi alrededor un montón de parejas, que ya no follan, que ya no viven juntas, que ya no son parejas oficialmente, pero que sin embargo desayunan juntas cada mañana, son el sostén emocional mutuo, comparten las decisiones vitales de sus vidas y hasta tienen broncas de novios. Aunque debemos constatar, en este cada vez más frecuente fenómeno, que no se trata de dinámicas recíprocas. A menudo, es una de las partes la que sigue enganchada emocionalmente del otro, o sexualmente, o monetariamente, o como sea. Y el otro está enganchado a que dependan de él, y en el fondo le gusta, porque si no le mandaría a tomar viento.

Y todo esto salpica. Me lío con hombres guapos, listos y fantásticos, pero que me cancelan citas un sábado a las 21h porque su ex ha tenido un ataque de ansiedad (sólo cuando se ha enterado de que habíamos quedado) u otros numeritos similares. Y va en todas direcciones. De repente mi propio ex me mete mano, justo ahora, que acabo de empezar una relación con otra persona.

Yo no sé ya que hacer. Me apetece gritar a los hombres con los que me lío que me da igual si follan o no con sus ex, si viven juntos, si tienen broncas, me da todo igual, mientras que a mí me trate con respeto.

Supongo que el problema no son nuestros ex, sino saber posicionarnos emocionalmente con respecto a ellos frente a nuevas relaciones, no entrar en juegos de poder y sobre todo, por encima de todo, ser elegantes.

Se busca corresponsal en Barcelona para Corazón Underground. Los actuales posteadores de este proyecto pasamos más tiempo fuera de Barcelona que en ella. Y yo misma estoy retirada de la noche por tiempo indefinido y no vivo en ningún sitio.
Requisitos: una agitada vida social y cultural. Gusto salvaje por el cotilleo. Capacidad para mantenerse en el anonimato. O no.
Se admiten propuestas para convertir Corazón Undreground en un blog sobre la actualidad cotilla en el mundo cultural underground en cualquier otra ciudad que no sea Barcelona. ¿Tú donde vives?

Leo en la prensa sobre la publicación de un nuevo diccionario de la lengua castellana. Fantástico. Pero yo sueño con la publicación de un diccionario de prejuicios. Sueño con categorizar y poner orden entre tanto prejuicio descontralado. Sé que habría que ordenarlos por orden alfabético, pero yo empezaría a describirlos de forma aleatoria. Y empezaria con el de las relaciones sentimentales en las que hay una gran diferencia de edad entre las personas.
Hay un prejuicio social clásico y sexista contra las relaciones entre mujeres mayores y hombres jóvenes, que hace la vista gorda e incluso apoya las relaciones a la inversa: hombre mayor + chica joven.

Yo tengo un prejuicio contra las relaciones de hombres mayores y mujeres jóvenes.

¿Qué distingue a un prejuicio de una observación racional? Que el primero se basa en juicios anteriores al hecho a juzgar, y esos juicios pueden estar basados en traumas o hechos no racionales. Bienvenidos al caos.

En mi caso particular se trata de dos obstáculos insalvables (de momento) que impiden una visión por mi parte clara y objetiva del tema: mi madre fue violada por un hombre 30 años mayor que ella hasta que se quedó embarazada de mí. Yo mantuve una relación entre los 16 y los 20 años con un hombre mayor con claros signos de pederastia y psicosis manipulativa. Tenía 12 más que yo. Y a esas tiernas edades se nota. El sujeto en cuestión me prohibía hablar con mis compañeros de colegio, salir de fiesta o quedar con gente de mi edad. O con cualquier persona que no fuera él. Caí en una depresión a su lado que duró años, pero tras años de abusos tanto sexuales como psicológicos conseguí salir. Me llevó un año entero cortar con él. Estaba sóla. Fue determinante que mis padres tuvieran transtornos psíquicos y no pudieran ayudarme. Y que mi abuela, con quien vivía, fuera también una mujer transtornada. Sólo ahora entiendo hasta qué punto, ya que cuando yo le contaba llorando las humillaciones a las que me sometía este individuo, se limitaba a decirme que aguantara, que había que humillarse ante los hombres. Sólo mi hermano intentó llamar la atención sobre lo que me estaba sucediendo, pero claro, el pobre apenas tenía 13 años y nadie le hacía caso.

Todas estas vivencias me dejan un claro prejucio contra las relaciones con diferencia de edad, pero creo que centrar el prejuicio en un número es limitado. Creo que tal vez no se trata tanto de la diferencia de edad como de la diferencia de poder y de recursos. Cuando hay un fuerte desequilibrio entre las personas se puede caer fácilmente en relaciones de abuso. Y ese desequilibrio puede ser motivado por la diferencia de edad, obviamente, pero también por las diferencias en cuanto a libertades individuales, recursos económicos, posición social, etc.

Y todos esos hombres que vemos en la tele, en la prensa y en la vida, todos esos hombres con poder y éxito profesional que en la cima de sus carreras se lían con mujeres jóvenes, con niñas a veces… ¿Por qué la visión contraria no me repugna, por qué no me repugna una mujer mayor con un hombre joven? ¿Es porque subvierte patrones de comportamiento sexista? Por otra parte, ¿son necesarias las relaciones de maestro-alumno para poder aprender y desarrollarnos en nuestra vida emocional/profesional?

Tal vez sean necesarias, tal vez sea necesario relacionarnos con personas mayores (mujeres, hombres o lo que sea) para aprender y crecer. Y que el hecho de que psicóticos violadores ultilicen esa diferencia de edad para ejercer poder sobre la otra persona no debería hacer que yo tuviera un prejuicio general contra las relaciones con diferencia de edad.

Sin drogas en el cuerpo que alteren mi consciencia, me encuentro de lleno con la mediocridad en todo su esplendor. Y no hablo de la mediocridad de los otros, hablo de la mía propia. Barcelona en plenas facultades mentales se me presenta difícil, porque me obliga a enfrentarme a mí misma. Porque funciona demasiado bien como espejo de mis miserias y mis carencias. Porque yo quisiera salvarme, y que nos salváramos todos, pero como dice mi último ex, uno ya hace mucho salvándose a sí mismo.

Supongo que soy yo, que vengo de lejos y proyecto mis luchas interiores en la geografía de esta ciudad, pero no está Barcelona, digamos, rara?

pornodramma
Esta tarde, en el Centre Cultural Octubre de Valencia, VideoArmsidea presentan su Porno Drama.

La fatal y lo fatal no son la misma cosa. Mi amigo Jesús me dijo una vez que las criaturas realmente fatales, las que realmente destruyen lo que tocan, son las que cambian a sabiendas un gran amor por uno pequeño, o por varias docenas de pequeños. Ese “a sabiendas”, pienso yo, es el punto de inflexión entre una cosa y la otra, siendo una “la fatal” y la otra, el resto de los mortales. Porque, en los cuatro primeros meses, todos los amores, o son grandes, o son calentón. Pero, en retrospectiva, todos los amores que no mueren de forma natural son grandes amores en potencia.

Lee el artículo al completo en La Petite Claudine.

Reflexiones de Marta sobre las relaciones, espléndida como siempre.
Pienso en el post que tengo pendiente sobre facebook, las relaciones sentimentales y los simulacros.

…y no dedica ocho horas al día a bucear por el facebook como un imbécil porque desde que se casó no deja de pensar en todas las mujeres con las que no lo hizo. Como si esto fuera un simulacro.

Fotografía de Ismael Llopis.

Fotografía de Ismael Llopis.

Buceando por las estadísticas de mi blog, me sorprendo por un número notable de visitas desde Mala Pecora.

Mala Pecora es el blog de Slavina, una pornógrafa nata que se retiró de la escena barcelonesa durante algún tiempo para parir, criar y amamantar a una pequeña y deliciosa criatura que debe medir ya metro y medio. Yo no sé nada de ninguna de las dos desde hace meses, porque Silvia me borró de su FaceBook antes del verano. De su FaceBook y de su vida, se entiende. Los motivos: le di plantón en Roma. Silvia comisariaba una sección del LadyFest Roma y yo estaba entre las invitadas.

¿Por qué no cogí ese avión? Hay muchos motivos, pero el primero y principal es que un par de días antes una amiga común con la que compartíamos viaje y festival tuvo un ataque psicótico del que yo fui objeto. He vivido cientos de ataques psicóticos en mi vida, mi madre era una mujer esquizofrénica, y sé lo que son, y sé que no quiero más, que ya tuve suficientes, y me da igual todo y todos pero nada puede justificar que yo sirva de carne de cañón otra vez.

Miserias. El caso es que Mala Pecora publica en su blog una entrada solicitando ayuda con el diseño de su plantilla, fascinante tema, por cierto. A cambio ofrece material pornográfico y postpornográfico, conocimientos de final cut, lindezas varias y el teléfono de María Llopis. ¿El teléfono de María Llopis?

Si esta persona fuera mi amiga hubiera pensado que se trataba de un chiste gracioso y me sentiría alagada. Pero esta persona me ha echado de su vida, sin ni siquiera hablar conmigo, así que debe de estar muuuy cabreada. ¿Es esto un insulto? ¿Un intento de acercamiento? Mi hermano dice que me está llamando guarra y punto, considerémoslo insulto o piropo, tengo mis dudas. En cualquier caso, me pregunto: ¿quién puede tener interés en tener mi número de teléfono?

Aunque la cuestión que realmente me preocupa es la del odio de las mujeres hacia mi persona. Necesito ambas manos para contar a las mujeres con las que he tenido una relación de amistad más o menos cercana y en la actualidad ni me saludan. Este verano me leyeron el árbol de mi Cábala y lo primero que me dijo mi pitonisa particular es que en mi vida habría mucha envidia por parte de las mujeres. Y que ello llevaría al odio. Es raro sentirse odiado. Es tan pasivo. Y tan culpable: ¿qué he hecho mal? Porque los motivos que la razón expone son confusos y nunca tienen mucho sentido. Miserias.

Ódienme, sean bienvenidas.

noviapesadillaweb

Mi hermano me dice siempre que soy la novia pesadilla. Novia pesadilla porque mantengo excelentes relaciones con todos mis ex: quedo con ellos, salgo con ellos, viajo con ellos, vivo con ellos, como con ellos, bailo con ellos. Novia pesadilla porque me dedico a lo que me dedico: postporno. Mi trabajo me lleva a follar con variadas personas delante de una cámara, a desnudarme en público y a experimentar sexualmente en talleres y otros eventos postpornográficos. Todo debidamente documentado y publicado en mi web.

En la foto, con la que ha sido mi última relación sentimental. Yo he sido su peor pesadilla, y él la mía, porque nunca pensé que el postporno pudiera interponerse en mi camino en ningún sentido. Con esa cara de buena que tengo.

Beatriz Preciado dice que lo mío es como salir con un torero, que no puedes ir luego con rollitos tipo “es que me pongo fatal cuando sales a la plaza…” El toro es mi profesión, así que o te pones el vestido de volantes y te sientas en la grada con tu mejor sonrisa, o nada. Substituyamos toro por porno. Qué va a ser de mí.

 

tags

 
© Corazón Underground Proudly Powered by WordPress. Theme Untitled I Designed by Ruby Entries (RSS) and Comments (RSS).